La posibilidad de recuperar los peajes en autopistas como la AP-2 y la AP-7 vuelve a estar sobre la mesa en Cataluña, tras la eliminación de estos en 2021. La Generalitat considera implantar un sistema de pago que tenga en cuenta criterios como el uso, el peso de los vehículos y sus emisiones, con el fin de mejorar la gestión del tráfico y mantener mejor la infraestructura vial.
Esta propuesta busca, principalmente, afrontar los problemas de congestión y la alta siniestralidad en vías claves como la AP-7, por donde circulan miles de camiones a diario. El sistema de peajes se plantea como una herramienta para distribuir mejor el tráfico, especialmente el pesado, y se espera que afecte no solo a vías gestionadas por la Generalitat, sino también a las de titularidad estatal.
El secretario de Movilidad de la Generalitat señaló que esta iniciativa debería ser de alcance estatal para evitar desequilibrios, de modo que no se permita la circulación gratuita en el resto de España mientras en Cataluña se aplica el pago. Asimismo, precisó que la mera implementación de peajes debe ir acompañada de mejoras en las infraestructuras, incluyendo la ampliación de carriles en tramos críticos de la AP-7 y la optimización de enlaces.
Paralelamente, se estudia potenciar el transporte ferroviario de mercancías para reducir parte del flujo de camiones, aunque reconocen que esta medida por sí sola sólo podría retirar una cantidad limitada de vehículos pesados de la carretera.
La consejera de Territorio aclaró que la propuesta de tarificación trabajada persigue disminuir y ordenar el tráfico a partir de un sistema parecido a la “viñeta”, que facilitaría un mantenimiento adecuado de las autopistas afectadas.
Para que esta iniciativa avance es necesario alcanzar un acuerdo con el Ministerio de Transportes y tramitar la propuesta en el Congreso de los Diputados. Mientras tanto, la eliminación de peajes ha provocado un uso intensivo de las carreteras y un aumento de la siniestralidad, según las autoridades catalanas.
No obstante, esta posible reimplantación genera rechazo en sectores como la Asociación General de Autónomos y Pymes y Transportistas, que ya expresaron su oposición a la vuelta a la tarificación en las vías de alta capacidad.
