La red pública de Internet de las Cosas (IoT) en Euskadi alcanzó un hito significativo al superar los 500 puntos de cobertura y acercarse a los 295.000 sensores conectados, consolidándose como un pilar para la digitalización de servicios públicos en la región.
Este despliegue, liderado por Itelazpi, la Sociedad Pública de Telecomunicaciones del Gobierno vasco, utiliza tecnología LoRaWAN para conectar dispositivos distribuidos en todo el territorio. El proyecto, que inició con una cobertura menor y menos de la mitad de sensores conectados, ha crecido gracias a la colaboración de 16 entidades y 45 ayuntamientos.
El aumento en la red responde a demandas crecientes y ha llevado a revisar los objetivos iniciales. Para 2028, se proyecta extender la cobertura a 620 puntos y conectar 400.000 sensores, lo que reforzará la capacidad de las administraciones para gestionar recursos y servicios públicos basados en datos en tiempo real.
Entre las aplicaciones más desarrolladas destaca la telelectura de contadores de agua, que facilita el monitoreo remoto y mejora la eficiencia en la gestión del ciclo hídrico. También se han realizado pruebas piloto en gestión inteligente de riego en parques, control del aparcamiento, monitorización de niveles de ruido, prevención de desbordamientos en pozos, y control de aforos en piscinas municipales.
Además, se impulsan proyectos para analizar la eficiencia energética en edificios públicos mediante la integración de sensores específicos. Este enfoque busca optimizar el consumo energético y avanzar en la sostenibilidad de las infraestructuras públicas.
Gracias a tratarse de una red compartida, distintas administraciones vascas pueden aprovecharla para múltiples servicios, consolidando un modelo de gestión territorial basado en la digitalización y la conectividad.
