La misión Psyche de la NASA completó un sobrevuelo cercano a Marte, utilizando la gravedad del planeta rojo para acelerar y modificar su trayectoria sin consumir combustible. Esta maniobra fue fundamental para afinar el rumbo de la sonda en su largo viaje hacia un asteroide metálico situado en el cinturón principal, que podría ser remanente del núcleo de un antiguo planetesimal.
El encuentro ocurrió a una distancia relativamente corta, con la nave pasando a poco más de cuatro mil kilómetros de la superficie marciana. Esta cercanía permitió a Psyche obtener imágenes únicas, incluyendo vistas de su superficie polvorienta y detalles de la región Syrtis Mayor, donde pudo captar formaciones lineales provocadas por el viento marciano.
Antes y durante el acercamiento, el equipo de la misión activó los instrumentos de calibración de la nave, entre ellos magnetómetros, espectrómetros y cámaras multiespectrales, para asegurar un correcto desempeño durante la captura de datos. Las imágenes de Marte desde un ángulo poco común mostraron el planeta como un cuarto creciente con su característico tono rojizo, iluminado desde diversas perspectivas gracias a la atmósfera cargada de polvo.
Este episodio sirvió también como un ensayo para las herramientas de procesamiento de imágenes, desarrolladas para el análisis detallado que la misión realizará una vez llegue al asteroide. El jefe de instrumentos de imágenes destacó que estas pruebas son esenciales para calibrar los equipos y optimizar la calidad de los datos que se obtendrán en el destino final.
El trayecto de Psyche comenzó en octubre del año pasado y está previsto que transcurra durante seis años hasta alcanzar el cinturón principal de asteroides. La llegada al asteroide Psyche, de casi 280 kilómetros de diámetro, está programada para mediados de 2029, donde la nave comenzará su fase principal de exploración. Después del sobrevuelo marciano, la sonda reanudó su impulso mediante energía solar para seguir su rumbo hacia el objetivo.
