Las ventas de vehículos electrificados, que incluyen eléctricos puros e híbridos enchufables, registraron un notable aumento en mayo con más de 28 mil unidades vendidas, un avance del 20,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este impulso mantiene la tendencia positiva que se ha sostenido durante los últimos 18 meses, según datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac).

En mayo, la cuota de mercado de los vehículos electrificados se situó en el 21,4%, consolidándose como una alternativa cada vez más popular entre los consumidores. De hecho, cerca de un tercio de las ventas de turismos en el canal de particulares correspondieron a modelos electrificados, lo que refleja un cambio palpable en las preferencias del mercado.

Las ventas de vehículos eléctricos puros aumentaron aún más, con un crecimiento del 35,5% y un total de 13.434 unidades matriculadas durante el mes. En el acumulado del año, los vehículos electrificados cuentan con 121.766 unidades vendidas y representan el 19,7% del mercado total, cinco puntos porcentuales más que en el mismo período del año anterior.

Al considerar todos los vehículos alternativos, que incluyen híbridos convencionales, híbridos enchufables y vehículos a gas, las matriculaciones alcanzaron 85.732 unidades en mayo, lo que supone un aumento del 14% y una participación del 64,8% en el mercado total. Los híbridos convencionales continúan siendo la opción preferida por los usuarios, representando cuatro de cada diez ventas en el mes.

En los primeros meses del año, los vehículos alternativos acumularon casi 389 mil unidades vendidas, lo que marca un paso significativo hacia la transición energética en la industria automotriz. José López-Tafall, director general de Anfac, destacó que aunque los resultados son positivos, aún queda un largo camino para alcanzar el objetivo de un mercado de cero emisiones en menos de una década.

El directivo puso especial énfasis en la necesidad de implementar cuanto antes el Plan Auto+, una herramienta clave para fomentar la demanda y facilitar el acceso de los ciudadanos a la movilidad electrificada. Esta estrategia busca consolidar a España como un hub industrial relevante en Europa y fortalecer su mercado automotriz frente al avance que ya registra el continente, cuyo promedio de vehículos electrificados supera el 30%.