Meta se adentra en el creciente mercado de predicción con Arena, una aplicación que permite a sus usuarios apostar puntos en lugar de dinero real sobre resultados de eventos actuales. Esta estrategia busca evitar las regulaciones rígidas que afectan a plataformas similares y capitalizar el enorme volumen de transacciones que mueve el sector.

El mercado global de mercados predictivos ya superó los 130.000 millones de dólares en volumen durante este año, liderado por empresas como Polymarket y Kalshi. Estas plataformas han logrado posicionarse como herramientas de predicción financiera, aunque presentan un esquema en el que la mayoría de usuarios pierde dinero y solo los traders profesionales obtienen beneficios. Además, en ciertos países como España, la falta de licencia para operar con apuestas monetarias ha llevado a bloqueos regulatorios, como ocurrió con Polymarket.

El uso de un sistema de puntos convertibles en recompensas, en lugar de dinero real, permite a Arena esquivar las restricciones legales actuales. Sin embargo, la apuesta más importante para Meta no es solo la monetización directa, sino la posibilidad de crear perfiles precisos sobre las expectativas, creencias y comportamiento de sus más de 3.500 millones de usuarios. Este análisis podría cruzar datos de lo que cada persona ve, publica y ahora apuesta, habilitando una segmentación sin precedentes para fines publicitarios y estratégicos.

Este nuevo intento revive un proyecto previo de Meta en 2020, denominado Forecast, que fue cerrado poco después por no lograr consolidarse. Ahora, con un mercado más maduro y una base de usuarios más amplia, Arena se presenta como una iniciativa prioritaria dentro de la compañía, aunque todavía se encuentra en fase experimental y funciona de forma independiente a las redes sociales tradicionales de Meta.