Micron Technology experimentó un crecimiento excepcional en su facturación durante el último trimestre fiscal, multiplicando por cuatro sus ingresos frente a las expectativas del mercado. Este salto se debe principalmente a la creciente demanda de componentes para inteligencia artificial y centros de datos, que impulsó sus ganancias a niveles récord.

El fabricante de memorias y almacenamiento firmó 16 contratos de compra a largo plazo, con plazos entre tres y cinco años, para garantizar estabilidad en sus ingresos futuros. Estos acuerdos representan más de la mitad de sus ventas a corto plazo, por un compromiso total de 22.000 millones de dólares, aseguró el director ejecutivo Sanjay Mehrotra. Según Mehrotra, la escasez global de chips persistirá por un tiempo, manteniendo la presión sobre los precios.

En este contexto, Micron superó ampliamente las previsiones de analistas: su beneficio ajustado por acción ascendió a 25,11 dólares, frente a los 20,78 dólares esperados, mientras que sus ingresos alcanzaron 41.460 millones de dólares, superando los 35.840 millones pronosticados. Para el siguiente trimestre, la empresa proyecta ventas cercanas a 50.000 millones, muy por encima de las estimaciones de Wall Street.

Además, el margen bruto aumentó de 74,9% a 84,9%, reflejando una mejor rentabilidad y consolidando a Micron como una favorita del mercado, con una capitalización que supera el billón de dólares. El beneficio neto alcanzó los 28.240 millones, reafirmando su sólido desempeño financiero.

En cuanto a sus divisiones, el segmento de centros de datos creció de manera sobresaliente, multiplicando sus ingresos por siete hasta 11.500 millones de dólares. El área de almacenamiento en la nube también registró un alza del 300%, llegando a 13.770 millones, y provee componentes claves para grandes tecnológicas como Nvidia y Google.