El Pacífico peruano tiene el potencial de convertirse en uno de los principales núcleos portuarios de América Latina, similar a Singapur, si se mantienen las inversiones en infraestructura marítima. Así lo afirmó el candidato presidencial Roberto Sánchez, quien resaltó proyectos emblemáticos como los puertos de Chancay, Callao y Corío, los cuales desempeñan un papel fundamental en la dinamización del comercio exterior del país.
Sánchez defendió el papel de la inversión extranjera siempre que respete la soberanía nacional y promueva estándares que aseguren beneficios tributarios y desarrollo para la población local. Enfatizó que Perú no buscará alinearse exclusivamente con Estados Unidos o China para atraer capitales, sino que priorizará proyectos que impulsen el crecimiento económico sin importar su origen. Un ejemplo concreto es el puerto de Chancay, inaugurado a finales del año pasado y construido por la naviera estatal china Cosco, cuya operación en su primer año contribuyó al producto interior bruto nacional.
Asimismo, destacó la importancia del puerto de Corío, ubicado en el sur de Perú, cuya escala podría superar cinco veces la de Chancay y atraer inversiones de distintas procedencias, incluyendo Estados Unidos. Sánchez subrayó la geoestratégica ubicación del país y mencionó planes para conectar mediante ferrocarril los puertos de Bahía (Brasil) y Chancay, lo que potenciaría el comercio regional y consolidaría a Perú como un hub logístico referente.
Además de la agenda portuaria, el candidato señaló que su propuesta económica busca incrementar la presión tributaria peruana, actualmente por debajo del promedio latinoamericano. Su equipo ha detectado que la evasión fiscal podría alcanzar casi cien mil millones de soles, lo que limita el financiamiento para proyectos sociales y de infraestructura. Una reforma tributaria profunda permitiría aumentar la recaudación, destinando estos recursos a la reducción de la pobreza y el cierre de brechas sociales.
Pedro Francke, jefe del equipo económico de Sánchez, calificó de “escándalo” que la mitad de los impuestos sobre la renta no se paguen y enfatizó la necesidad de implementar medidas efectivas para revertir esta situación. Adicionalmente, el candidato manifestó su interés en fortalecer la industrialización del país, criticando la dependencia excesiva de la exportación de materias primas y promoviendo el desarrollo de manufacturas y cadenas productivas más completas.
En síntesis, la hoja de ruta planteada busca unir la modernización de infraestructura portuaria, una política fiscal más rigurosa y un impulso decidido a la industrialización para transformar el Perú en un actor clave del comercio internacional y el crecimiento económico sostenible.
