El desmantelamiento de aerogeneradores plantea un reto industrial importante debido a la complejidad de sus materiales, especialmente las palas fabricadas con composites. Ante esta situación, el proyecto REWIND ha desarrollado nuevas tecnologías para decidir el destino óptimo de estos materiales al finalizar su ciclo útil, extendiendo su vida y transformando residuos en recursos reutilizables.

Financiado por Horizon Europe y coordinado por el centro tecnológico AIMPLAS, el consorcio europeo formado por catorce socios de siete países trabaja en métodos avanzados para desmontar, inspeccionar y caracterizar los componentes. Esto permite evaluar si algunas piezas pueden reutilizarse directamente, emplearse en nuevas aplicaciones industriales o someterse a procesos sofisticados de reciclaje cuando no existan otras alternativas.

La iniciativa no se limita al reciclaje convencional, sino que busca preservar el máximo valor de los materiales antes de definir su destino final, con el objetivo de reducir la generación de residuos y la dependencia de materias primas vírgenes en la futura producción eólica.

Después de dos años de trabajo, REWIND ha logrado importantes avances técnicos, entre ellos la recuperación y acondicionamiento de más de 20 metros cuadrados de secciones de palas provenientes de aerogeneradores fuera de servicio. Este material ha permitido comenzar las primeras pruebas para validar las diferentes estrategias de reciclaje y reutilización planteadas, una fase crucial para demostrar el potencial industrial del proyecto.

El enfoque del proyecto se centra en minimizar el impacto ambiental y económico asociado al desmantelamiento de infraestructuras renovables, contribuyendo así a una economía circular dentro del sector eólico europeo. Al evitar la eliminación en vertederos o la incineración, REWIND abre la puerta a procesos sostenibles que favorecen la eficiencia y el aprovechamiento máximo de los recursos.