Sony confirmó que no tiene intención de vender futuras generaciones de consolas a pérdidas significativas, pese al encarecimiento constante de los componentes que ha elevado el precio de PlayStation 5 desde su lanzamiento. Según sus directivos, los consumidores no han reducido su demanda a pesar de los aumentos, por lo que la empresa ajusta precios sin aplicar pérdidas.
En una sesión de preguntas, Hideaki Nishino, director ejecutivo de Sony Interactive Entertainment, y Hermen Hulst, responsable del Studio Business, afirmaron que asumir los costes crecientes sin repercutirlos en el precio final no es viable. Sin embargo, mantienen un seguimiento constante del mercado para adaptar su estrategia, incidiendo en la importancia de que los usuarios perciban el valor real que reciben al adquirir sus productos.
Para ampliar ese valor, Sony pretende extender su presencia más allá de las consolas, con planes para llegar a dispositivos móviles y ordenadores, aunque ha descartado lanzar juegos propios de un solo jugador en PC por ahora. Además, la compañía buscará optimizar la monetización de su base de usuarios como parte de su consolidación financiera en los años venideros.
