España ha enfrentado desde diciembre de 2022 un importante vacío en su capacidad para detectar y atacar submarinos debido a la retirada de los aviones P-3 Orión. Esta carencia resulta particularmente crítica considerando la extensa costa española y su posición estratégica entre el Atlántico y el Mediterráneo, donde la presencia naval es intensa y la amenaza submarina real. Ahora, Airbus ha iniciado el desarrollo en Sevilla del C295 MPA, una versión mejorada del célebre C295 adaptada específicamente para patrulla marítima y guerra antisubmarina.

El C295 MPA promete devolver a las Fuerzas Armadas españolas una herramienta tecnológica y estratégica clave. Equipado para transportar entre dos y cuatro torpedos Mk46 o Mk54, este avión además podrá desplegar hasta sesenta sonoboyas, dispositivos flotantes que captan sonidos submarinos y permiten localizar objetivos ocultos bajo el agua. Esta capacidad combinada de detección y ataque no solo reemplaza al P-3 Orión, sino que también representa una evolución significativa en la patrulla marítima española.

El programa de desarrollo se encuentra en una fase avanzada. Airbus ya ha realizado con éxito el encendido y puesta en marcha del primer C295 MPA, y los ensayos en vuelo se extenderán por más de un año, con la entrega de la primera unidad prevista para 2028. Este proyecto es considerado por la empresa como el más ambicioso basado en la plataforma C295 y busca situar a España como un referente en patrulla marítima a nivel internacional.

La vigilancia y persecución de submarinos continúa siendo un componente fundamental de la guerra naval moderna, demanda tecnologías muy sofisticadas para localizar, clasificar y seguir las maniobras de unidades submarinas hostiles. La recuperación de esta capacidad mejora la respuesta estratégica de España frente a posibles amenazas y fortalece la protección de sus espacios marítimos.