Este fin de semana se celebrará por cuarto año seguido en una finca privada de Santa Susanna el festival neonazi conocido como Chaos in the Sun, que convoca a grupos ultraderechistas de varios países europeos. Frente a esta reunión, un centenar de personas se manifestó para rechazar la convocatoria y alertar sobre su presencia en la región.

La protesta partió desde distintos municipios cercanos y concluyó frente al Ayuntamiento de Santa Susanna, donde se leyó un manifiesto y se entonaron consignas contrarias al fascismo y al nazismo, como «No, no, nazis no» y «Contra el fascismo, acción directa». La movilización estuvo convocada por colectivos antifeixistas del Maresme.

El Ayuntamiento ha dejado claro que no organiza ni apoya el evento y recordó que, al tratarse de una finca privada, no cuenta con mecanismos legales para impedir la celebración, siempre que no se vulneren las ordenanzas municipales o se altere la convivencia local. El alcalde Joan Campolier también apuntó que los participantes no pernoctan en Santa Susanna, sino en municipios cercanos como Calella, donde son más visibles en sus desplazamientos por la ciudad y a veces exhiben simbología nazi.

El enclave donde se realiza el festival es la sede de Pawnees MC Maresme, un grupo de moteros vinculado al evento. Esto limita la presencia de los asistentes solo a esa propiedad, aunque el impacto del festival se extiende a las localidades vecinas, donde genera malestar entre los vecinos y colectivos sociales.

En años anteriores, los movimientos antifeixistas ya habían expresado su rechazo con acciones como la colocación de una pancarta visible desde la autopista C-32 que cruzan algunos de estos municipios. La continuidad de Chaos in the Sun mantiene la tensión en la región y moviliza a sectores sociales que piden mayor control para evitar la proliferación de actividades neonazis.