A medida que se acerca el inicio del Mundial de Fútbol 2026, las reservas para asistir al torneo comienzan a registrarse con mayor dinamismo desde España, especialmente en el ámbito de los viajes particulares. Esta reactivación ocurre tras meses de descenso en el interés, atribuido no al denominado 'efecto Trump', sino a factores como la complejidad de la logística entre los tres países sede y el elevado costo de entradas.
El torneo, organizado conjuntamente por Estados Unidos, México y Canadá, presenta un calendario particular: España disputará la fase inicial en dos ciudades distintas, Atlanta y Guadalajara. Por ello, la demanda aparece dispersa, con un crecimiento notorio en viajes destinados a los primeros partidos, especialmente al tercer encuentro en territorio mexicano. Esta coyuntura impulsa incluso a integrar el Mundial dentro de planes vacacionales familiares, quienes eligen destinos estadounidenses que coinciden con los días de juego de la selección española.
El director comercial de Halcón Viajes señaló que la subida en las reservas responde en gran medida al fin de la temporada de liga en España y al anuncio oficial de la lista de convocados para el Mundial, fenómenos que animan el interés individual por viajar. Mientras tanto, el sector corporativo ha mantenido una demanda constante durante las semanas previas, sin verse afectado por las fluctuaciones registradas en el mercado de particulares.
Sobre la influencia del llamado 'efecto Trump', vinculado a las políticas migratorias estrictas en Estados Unidos, el experto descartó que esto haya condicionado a quienes ya tenían planes para asistir. Más bien, se observa una normalización en las expectativas de viaje, con familias que planean sus vacaciones alrededor de la experiencia de presenciar la Copa del Mundo.
