Un hallazgo histórico en la Biblioteca Nacional ha confirmado que Norman Bethune, médico canadiense reconocido por sus innovaciones en transfusiones de sangre, utilizó el río Tajuña para mantener fresca la sangre destinada a los heridos durante la Guerra Civil española. Esta técnica de refrigeración natural permitió que Bethune implementara la primera unidad móvil de transfusiones a pie de campo, revolucionando la atención médica en zonas de combate.
Las imágenes, en blanco y negro y con casi 90 años de antigüedad, muestran a Bethune junto a un vehículo y junto a acequias del río Tajuña en la región de Morata, donde su labor no había sido documentada tan claramente hasta ahora. Aunque se sabía que estuvo presente en la Batalla del Jarama, era desconocido que empleara este método para la conservación de sangre, una innovación que salvó a miles de soldados al evitar que se desangraran antes de llegar a los hospitales de retaguardia.
Estas fotografías fueron identificadas gracias a la investigación del diputado Pedro Corral, que utilizó inteligencia artificial para revisar cientos de archivos históricos digitalizados. Corral, experto en aspectos poco conocidos del conflicto, conectó las imágenes con el nombre de Bethune tras encontrar referencias en distintas carpetas y documentos de la época, aunque el autor original de las fotos permanece desconocido.
El descubrimiento aporta una nueva perspectiva sobre el papel de Bethune en la Guerra Civil y sobre la evolución de la medicina de emergencia en conflictos armados. Su método de refrigeración natural fue un avance fundamental que transformó cómo se realizaban las transfusiones en el frente, dando respuesta rápida y efectiva a las necesidades de los combatientes.
Además, Corral destaca que este hallazgo rescata un capítulo valioso y humano del conflicto, mostrando la entrega de quienes trabajaron para mitigar el sufrimiento en medio de la barbarie. La identificación de Bethune y su método en la zona de Morata también ha despertado interés para seguir explorando la historia local vinculada a la guerra.
En el mismo archivo de la Biblioteca Nacional, junto a las imágenes de Bethune, aparecen fotografías reconocidas de reporteros como Robert Capa y Walter Reuter, que complementan el repertorio visual de aquella época turbulenta.
El uso del río Tajuña como ‘nevera natural’ es un ejemplo pionero de adaptación médica en campo de batalla, que hoy queda debidamente documentado y reconocido gracias a esta investigación y a la tecnología aplicada para desempolvar la memoria histórica.
