Un hombre fue detenido en Alicante tras una investigación que reveló una extensa red de abuso infantil a través de internet, donde utilizaba técnicas de grooming para manipular y explotar sexualmente a menores. La Guardia Civil imputó al acusado 36 delitos relacionados con la libertad sexual de víctimas menores de 16 años.
La operación, denominada “Achillea”, permitió identificar más de 20 víctimas, algunas tan jóvenes como ocho años, distribuidas en distintas regiones de España y en el extranjero. La pesquisa comenzó tras la denuncia de una menor residente en Gran Canaria, lo que llevó a un registro en el domicilio del sospechoso donde se hallaron más de 200 dispositivos electrónicos con capacidad total para almacenar 18.000 gigabytes de datos.
Entre los dispositivos intervenidos había teléfonos móviles, discos duros externos, ordenadores y memorias USB. El análisis confirmó la presencia de una gran cantidad de archivos audiovisuales con contenido pedófilo, que el detenido guardaba para consumo personal y organizaba como una colección privada.
Durante más de diez años, el acusado contactó con sus víctimas a través de aplicaciones de mensajería y redes sociales, haciéndose pasar por un menor llamado Juan. Mediante manipulación emocional, llegó incluso a establecer relaciones de falsa pareja con algunas adolescentes, para conseguir que enviaran imágenes y vídeos de índole sexual.
Tras el arresto, el Tribunal de Instancia de Santa María de Guía ordenó su ingreso en prisión, comunicada y sin derecho a fianza. Este caso refuerza la importancia de las recomendaciones contra el grooming, que incluyen mantener perfiles privados en redes sociales, no aceptar solicitudes de desconocidos, evitar revelar información personal en espacios públicos y supervisar la actividad en línea de los menores para garantizar su seguridad y confianza.
