Estados Unidos e Irán anunciaron un acuerdo para restablecer la circulación marítima en el estrecho de Ormuz, uno de los pasos estratégicos más importantes para el comercio energético a nivel global. La administración estadounidense decidió levantar de inmediato las restricciones y retirar el bloqueo naval impuesto durante los meses de mayor tensión con Teherán.

El pacto contempla la reapertura total del estrecho sin cobrar tasas ni imponer limitaciones y establece un cese de operaciones militares en todos los escenarios de conflicto, incluido el frente de Líbano. Esta medida fue posible tras una mediación en la que Pakistan jugó un papel clave, facilitando la negociación entre ambas partes y anunciando la firma oficial del acuerdo en Suiza.

El alto al fuego tendrá una duración inicial de sesenta días, un período en el que Estados Unidos e Irán buscarán avanzar hacia un acuerdo más amplio respecto al futuro del programa nuclear iraní. Esta fase de tregua surge luego de una escalada iniciada meses atrás, cuando operaciones militares conjuntas de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes intensificaron las tensiones en la región.

El anuncio fue difundido públicamente a través de las redes sociales del presidente estadounidense, quien destacó el impacto positivo que esta decisión tendrá para el comercio internacional y la estabilidad regional. Por su parte, la televisión estatal iraní respaldó la noticia calificándola como una victoria estratégica, fruto de la presión interna ejercida por las fuerzas armadas y la sociedad iraní tras el aumento de las hostilidades.

Este hecho representa un giro significativo en un conflicto que venía desarrollándose desde finales del año pasado, cuando Estados Unidos endureció sus medidas contra Irán. La iniciativa marca una apuesta diplomática para evitar nuevos enfrentamientos y reabrir vías de diálogo que permitan resolver las diferencias en curso.