Estados Unidos pidió a sus socios internacionales unirse en una respuesta firme para combatir al Cártel de Sinaloa, designado como organización terrorista extranjera desde 2025. El Secretario del Tesoro, Scott Bessent, destacó la necesidad de frenar la financiación y operaciones de este grupo, así como de otros actores relacionados con el narcotráfico y el terrorismo.

Durante una reunión sobre la lucha contra la financiación del terrorismo en París, Bessent llamó a un esfuerzo conjunto para identificar a los financiadores y desmantelar las estructuras financieras vinculadas tanto al Cártel de Sinaloa como a otros grupos terroristas, incluyendo la organización Hezbolá y funcionarios presuntamente implicados en México.

Desde Washington, la administración estadounidense ha señalado a autoridades y exfuncionarios del gobierno de Sinaloa con posibles vínculos con el cartel. Tras la acusación de diez funcionarios y exfuncionarios, entre ellos miembros del partido Morena, dos se entregaron ante la justicia de Estados Unidos, tres solicitaron licencia y de cuatro se desconoce su paradero, incluyendo al gobernador con licencia Rubén Rocha Moya y al presidente municipal de Culiacán.

Este señalamiento ha generado repercusiones políticas en México, donde las autoridades federales y locales han reaccionado congelando cuentas y abriendo procesos administrativos dependiendo de los avances judiciales. La presidenta del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), Elisa de Anda Madrazo, recalcó que la cooperación internacional es fundamental, pues el financiamiento del terrorismo no conoce fronteras y requiere esfuerzos coordinados para erradicarlo.