Cal Jorba, la fábrica textil que marcó la industria local de Rubí, comenzó su actividad en 1922 en el entonces llamado carrer de Pi i Margall (actual carrer de Maximí Fornés). Esta empresa, vinculada al reconocido empresario Joan Jorba Rius, se especializó en la fabricación de telas de lana, algodón y seda, destinadas tanto a la venta en sus propios almacenes en Manresa y Barcelona como a una distribución más amplia a nivel nacional.

La fábrica inició con un equipo de 23 empleados y se trasladó en 1928 al carrer del Dr. Gimbernat. Su producción se mantuvo activa tras la Guerra Civil, periodo en que la empresa fue colectivizada y continuó funcionando bajo la dirección del hijo de Joan Jorba, Pere, fallecido en 1938. En esta etapa, la plantilla estaba mayoritariamente compuesta por mujeres, quienes trabajaban bajo condiciones que exigían precaución debido a los riesgos vinculados al manejo de las lanzaderas, tema reflejado en estudios históricos sobre la relación entre las mujeres y la industria textil.

Entre los eventos que marcaron la historia de Cal Jorba destaca la riada de 1962, que afectó la fábrica aunque de manera menos grave que otras instalaciones situadas más cerca de la riera. Finalmente, la fábrica cerró sus puertas en 1978, cuando era propiedad de Lluís Gonçaga Jorba, tercera generación de la familia, quien tuvo que vender los Magatzems Jorba a la empresa Gicos debido a dificultades económicas.