Irán reabrió el acceso a Internet global tras un bloqueo que duró 88 días, restableciendo la conexión a la web mundial para ciudadanos y empresas. Sin embargo, la censura continúa vigente, limitando el acceso directo a plataformas como WhatsApp, X o Instagram, que sólo se pueden usar mediante redes privadas virtuales.

El corte total de Internet se impuso luego de un ataque combinado estadounidense e israelí, con el objetivo declarado de proteger las infraestructuras críticas y evitar ciberespionaje en un contexto marcado por tensiones bélicas y ciberataques. Previamente, en enero, se aplicó una medida similar pero por un tiempo más corto, en respuesta a protestas antigubernamentales.

Durante el bloqueo, los iraníes solo tuvieron acceso a una intranet nacional con medios y servicios locales, incluyendo la enseñanza en línea. De acuerdo con el ministro de Comunicaciones, Sattar Hashemi, el cierre de la red global provocó pérdidas económicas diarias significativas y afectó a millones de trabajadores vinculados a la economía digital.

Aunque la reapertura supone un avance para la conectividad, el gobierno mantiene un control restrictivo sobre contenidos en línea, manteniendo bloqueadas numerosas páginas y redes sociales. La decisión se da en medio de reportes sobre negociaciones entre Irán y Estados Unidos para aminorar el conflicto que originó el bloqueo, mientras los incidentes cibernéticos continúan.