Israel confirmó que sus tropas continuarán desplegadas en el sur del Líbano, desoyendo las presiones que conlleva el acuerdo firmado entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Según el ministro de Defensa israelí, no está prevista ninguna retirada de las fuerzas israelíes de las zonas de seguridad, que incluyen también partes de Siria y Gaza, donde permanecerán para proteger la frontera y los asentamientos cercanos.

Este anuncio se produce pocas horas después de que Irán ratificara el cese inmediato y permanente de sus hostilidades, abarcando todos los frentes, incluido el apoyo militar a Hezbollah, la milicia chií que opera en el Líbano y está financiada por la República Islámica. Sin embargo, Israel mantiene que la amenaza representada por Hezbollah y otros grupos vinculados a Irán justifica la permanencia militar en esas áreas.

El gobierno israelí considera que las tropas deben asegurar la eliminación de cualquier infraestructura terrorista, tanto visible como subterránea, y garantizar que las zonas cercanas a la frontera sean despejadas de residentes locales para evitar que sirvan de base para ataques. El ministro de Defensa reiteró que esta postura fue comunicada claramente a representantes estadounidenses, incluidos el presidente Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth.

Como consecuencia del acuerdo regional, Israel relajó algunas de sus medidas de seguridad internas, incluyendo la eliminación de restricciones que limitaban la concentración de personas a no más de cinco mil, especialmente en las zonas fronterizas con el Líbano. Mientras tanto, en Medio Oriente, el ambiente sigue siendo frágil y sujeto a cambios impredecibles que podrían afectar la estabilidad del pacto.

Por su parte, el presidente del Líbano valoró positivamente que el acuerdo contemple la estabilidad y seguridad regionales, subrayando la importancia de que la paz incluya también al Líbano, donde la presencia de Hezbollah y la tensión en la frontera con Israel continúan siendo focos de preocupación.