La Audiencia Provincial de Badajoz celebra un juicio contra tres hombres acusados de asaltar una vivienda rural, donde retuvieron, agredieron y amenazaron a un matrimonio y sus dos hijos pequeños con armas para robarles. La fiscalía solicitó penas de prisión superiores a 50 años por cada acusado, mientras la acusación particular reclama 47 años y las defensas piden su absolución.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada en una casa de campo del término municipal de Alconera. Los tres procesados, junto a otras personas no identificadas, habrían utilizado dos vehículos de alta gama robados días antes en Madrid para llegar al lugar. Se presume que actuaron coordinadamente, disfrazados con capuchas, gorros, mascarillas y guantes, y simularon ser policías al encender luces azules mientras irrumpían a la fuerza en la vivienda.
En el momento del asalto, el inquilino estaba en el salón con uno de sus hijos. Al escuchar el ruido, trasladó a su familia a la habitación principal antes de que los asaltantes destruyeran la puerta. Dos hombres armados —con pistolas cortas, cuya autenticidad está en duda— golpearon al hombre, lo tiraron al suelo boca abajo y lo maniataron con bridas mientras le exigían revelar el paradero de supuestos objetos de valor como oro, drogas y dinero en efectivo. Simultáneamente, otros atacantes maniataron a la mujer y sus hijos, sometiéndolos a amenazas y agresiones para obtener la misma información.
Durante el registro de la casa y un terreno cercano, donde incluso cavaron hoyos, los acusados también se apoderaron de un machete que utilizaron para intimidar. La fiscalía y la acusación particular relatan que, ante la negativa de la familia a colaborar, los agresores continuaron propinando golpes al hombre, especialmente en la cabeza, y agredieron físicamente a la mujer, quien recibió un golpe en la cabeza con el arma blanca y una bofetada.
Este proceso judicial describirá con detalle la violencia ejercida contra la familia y la búsqueda ilícita de objetos de valor inexistentes en el domicilio. La acusación destaca la gravedad de los hechos y la vulnerabilidad de las víctimas, sobre todo por la presencia de menores, mientras que la defensa buscará desvirtuar las imputaciones formuladas.
