La violencia sexual y los abusos contra detenidos en contextos de conflicto han sido puestos en evidencia por un informe reciente de la ONU que identifica a Israel y Rusia como responsables en diferentes escenarios. Este documento, que será presentado al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, detalla casos de violencia sexual durante la guerra en Ucrania y en los territorios palestinos ocupados por Israel.

En los territorios palestinos, se reportaron agresiones sexuales contra prisioneros durante el último año. Según el informe, los perpetradores incluyen miembros de las fuerzas armadas israelíes, fuerzas de seguridad y el sistema penitenciario. No obstante, estas conclusiones no son completas, ya que se ha negado el acceso a los centros de detención israelíes a los representantes de la ONU, dificultando la verificación y el alcance total de los hechos.

Respecto a Ucrania, la ONU señala que la violencia sexual se ha cometido tanto en las zonas ocupadas por Rusia como en el territorio ruso. Esta violencia afecta principalmente a prisioneros de guerra, con más de 300 casos documentados según la Misión de Observación de Derechos Humanos de la ONU en Ucrania. En estos actos intervienen tanto las fuerzas armadas como el sistema penitenciario ruso.

El informe refleja patrones sistemáticos de violencia sexual en el marco de conflictos armados, situando a Israel y Rusia en la lista negra de la ONU por estos abusos. La situación resalta la dificultad para acceder a zonas de detención y la falta de transparencia en algunos casos, que impiden una denuncia más exhaustiva y la protección efectiva de las víctimas.