Cientos de personas se reunieron en Toledo para demandar el fin inmediato de los conflictos armados que afectan a diversas partes del mundo. La protesta, convocada por la Plataforma 'No a la guerra', recorrió el Casco Histórico hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento, donde se leyó un manifiesto que denuncia la normalización de la violencia y sus devastadores efectos.
La movilización partió simultáneamente desde cinco puntos de la ciudad, cada uno simbolizando uno de los cinco continentes afectados por guerras activas, en un gesto de solidaridad global. Los asistentes portaron pancartas con mensajes como «No a la guerra», «Por la paz» y «Ninguna guerra está justificada», mientras avanzaban por el centro de la ciudad.
En el acto central, Mayte García, portavoz de la Plataforma y delegada de CCOO Toledo, destacó que la guerra no solo impacta en los campos de batalla, sino que genera graves consecuencias sociales como desplazamientos forzosos, pobreza e inflación, agravando la calidad de vida de millones de personas. Subrayó que estos conflictos deben resolverse a través de la diplomacia, el diálogo y el respeto al derecho internacional, rechazando siempre la violencia y la lógica militar.
El manifiesto también alertó sobre la creciente normalización del militarismo y su repercusión económica global. Se señaló que el aumento del gasto militar limita la inversión en derechos sociales, servicios públicos y el bienestar general, además de contribuir al deterioro económico, la inflación y el debilitamiento de la cooperación internacional que ya arrastra muchas naciones desde crisis anteriores.
Al finalizar, se lanzó un llamado a toda la ciudadanía para participar activamente en la defensa de la paz, los derechos humanos y la convivencia pacífica entre pueblos, destacando la responsabilidad colectiva para evitar que las guerras se sigan perpetuando.
