Después de más de 40 años, España volverá a suministrar un buque de guerra a Marruecos con la próxima entrega de la patrullera Avante 1800, fabricada por el astillero español Navantia. Este hecho representa un hito en las relaciones bilaterales, reflejando un estrechamiento en la colaboración militar y estratégica entre ambos países vecinos del Mediterráneo.

El contrato, valorado en aproximadamente 130 millones de euros, contempla que la embarcación llegue al Reino de Marruecos desarmada para que sea la Marina Real marroquí quien equipe el buque antes de incorporarlo a su flota. De esta manera, el nuevo navío complementará a la fragata Mohamed VI, actualmente el estandarte de la marina marroquí.

El Avante 1800 destaca por sus dimensiones y capacidades técnicas. Con 87 metros de eslora, 13 metros de manga y capacidad para 60 tripulantes, está diseñado para operaciones de vigilancia marítima y tareas militares. Su sistema de propulsión CODAD combina cuatro motores diésel MAN 175D y cinco generadores Baudoin, alcanzando una velocidad máxima cercana a los 24 nudos. Además, posee un diseño furtivo que mejora la maniobrabilidad y capacidad operativa.

En términos de armamento, este modelo de corbeta puede equiparse con un cañón principal de 75 o 57 milímetros, dos cañones secundarios de 25 o 30 milímetros y lanzadores de misiles para defensa antiaérea y superficie-superficie. También cuenta con avanzadas capacidades para guerra electrónica y está preparada para proteger zonas económicas exclusivas, lo que subraya su función en operaciones de defensa y vigilancia marítima.

La entrega prevista para julio se completará antes de finales de agosto, consolidando la alianza estratégica que ha fortalecido la cooperación entre España y Marruecos en los últimos años. Este envío es el primer contrato directo de buques militares entre ambos países desde 1983, cuando España entregó la corbeta “Teniente Coronel Errahmani”.

Navantia, la empresa pública española responsable de la construcción, es uno de los astilleros más prestigiosos y avanzados de Europa, lo que garantiza la calidad y modernidad del buque. La operación forma parte de un contexto de colaboración más amplio, especialmente tras el reconocimiento español del Plan de Autonomía de Marruecos para el Sáhara Occidental en 2022, que reforzó los vínculos políticos y militares entre las dos naciones.