El fin del bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, acuerdo clave para poner fin al conflicto en Oriente Medio, desencadenó una notable bajada en los precios del petróleo y un mejor ánimo en los mercados financieros. La reapertura sin peajes de esta ruta estratégica aliviará la presión sobre el suministro mundial de crudo, provocando un ajuste a la baja en los valores del petróleo tras meses de tensión.

El acuerdo, anunciado oficialmente por el presidente estadounidense Donald Trump y confirmado por autoridades iraníes, incluye el cese de hostilidades en Líbano y establece un marco para desmantelar el programa nuclear de Irán a cambio de incentivos económicos. Su firma está prevista en Suiza, donde se formalizará este histórico pacto que simboliza un giro en la geopolítica energética.

Tras el anuncio, el barril de Brent retrocedió cerca de un 5 %, situándose por debajo de los 83 dólares, nivel no visto desde marzo. De forma paralela, el West Texas Intermediate (WTI) bajó también alrededor del 5 %, posándose en torno a los 80 dólares, cifra que no registraba desde principios de marzo. Estos descensos contrastan con los picos alcanzados en meses recientes, cuando el Brent llegó a superar los 114 dólares y el WTI se aproximó a los 112 dólares el barril.

El impacto inmediato de la reducción en el precio del petróleo favorece a sectores muy afectados por la volatilidad energética, como el turismo, las aerolíneas, el consumo masivo y las industrias que dependen intensamente de la energía, como la química.

Simultáneamente, las bolsas globales experimentaron un clima de euforia tras el anuncio, reflejando la esperanza de una mayor estabilidad en una región crucial para la economía mundial. No obstante, varios analistas mantienen una actitud prudente, a la espera de conocer los detalles completos del acuerdo y de las posteriores reuniones de política monetaria que podrían ajustar las expectativas económicas.