El reciente repunte de la tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a presionar al alza el precio del barril de Brent. Ataques realizados por Estados Unidos en el sur de Irán, combinados con acciones militares de Israel contra Hezbolá en Líbano, interrumpieron el aparente avance hacia un acuerdo de paz en medio de negociaciones en Doha.

Estos movimientos ocurrieron mientras delegados iraníes y estadounidenses protagonizaban conversaciones destinadas a resolver el conflicto y reabrir el estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio mundial de petróleo. La incertidumbre provocó que los contratos futuros del Brent subieran 2,36 dólares en la siguiente sesión, revirtiendo la caída del 7% registrada en la última jornada, cuando el mercado apostaba a una pronta normalización.

El estrecho de Ormuz concentra la quinta parte del suministro energético global, y actualmente cientos de barcos permanecen varados ante el bloqueo naval. Analistas del mercado consideran que las recientes hostilidades disminuyen la expectativa de un desbloqueo rápido, afectando la volatilidad del mercado petrolero. Según informes previos, Estados Unidos e Irán habrían alcanzado un preacuerdo para buscar una solución dentro de un plazo de 60 días, lo que generó cierto optimismo antes de que los ataques complicaran el escenario.