El Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, presenta un desafío de seguridad sin precedentes debido a la convergencia de riesgos físicos y digitales. Prosegur destaca que el uso indebido de drones es una de las amenazas más delicadas, puesto que estos dispositivos pueden vulnerar perímetros sensibles con dificultad para ser detectados y neutralizados, especialmente en espacios abiertos y eventos multitudinarios.

Según el análisis de Prosegur Research, los drones ya no se usan solo para actividades recreativas o logísticas, sino que representan un peligro real para la seguridad: pueden emplearse en espionaje, interrupción de operaciones, infiltración en espacios aéreos restringidos e incluso en actos de sabotaje contra infraestructuras críticas. Esta situación se agrava por la alta concentración de personas y la complejidad urbana y logística de un torneo que movilizará a millones de aficionados en tres países simultáneamente.

Además del ámbito físico, el escenario digital es vulnerable a múltiples tipos de ataques. Entre ellos, Prosegur identifica el aumento de ataques de ransomware, espionaje digital y hacktivismo con motivaciones geopolíticas, así como amenazas a la cadena de suministro, campañas de phishing y malware dirigidas a organizadores, proveedores y asistentes. También destaca los fraudes relacionados con la venta de entradas, viajes y alojamiento, junto con la desinformación y ataques a plataformas de streaming, que pueden afectar la experiencia y operatividad del evento.

Frente a esta complejidad, la empresa resalta la necesidad de una estrategia de seguridad híbrida que combine vigilancia aérea, defensa cibernética e inteligencia preventiva, con una estrecha coordinación entre los sectores público y privado. En este marco, Prosegur lanzó a principios de 2026 un sistema antidrones diseñado para detectar, rastrear y neutralizar drones no autorizados en espacios críticos, ajustándose a la normativa vigente.

Esta solución tecnológica complementa el dispositivo global de protección física y digital desarrollado para el Mundial, que debe garantizar la seguridad en un contexto de alta exposición mediática, movilidad transfronteriza y operaciones logísticas complejas.