Salvador Illa, presidente de la Generalitat, ha subrayado la importancia que tiene para Cataluña el mensaje pronunciado por el Papa León XIV durante su visita. Para Illa, este bautizo religioso se convierte también en un acto social y político, pues transmite valores que van más allá de la fe y tocan de cerca la realidad catalana. Destacó el llamado del pontífice a la tolerancia y a la paz desarmada en un contexto global en el que la violencia y la fuerza parecen prevalecer como vía para resolver conflictos.

El dirigente se reunió con el Papa en el Palau Episcopal, espacio donde compartieron ideas y reflexionaron sobre la contribución de cada persona para mejorar el mundo, desde su ámbito particular. Según Illa, esta invitación no solo diagnostica los problemas actuales sino que también marca un camino hacia el compromiso y la transformación personal y colectiva, que la campaña religiosa resume en la frase «Alza la mirada».

Illa afirmó que nunca dudó de la sensibilidad del pontífice hacia Cataluña, a pesar de la controversia generada por la ausencia inicial del catalán en una bendición significativa en la Sagrada Familia, aclarando que ese detalle se corregirá. Resaltó además el respeto y la esperanza que inspira el Papa frente a un discurso público cada vez más violento y polarizado, señalando que este enfoque ofrece oportunidades para enfrentar retos tecnológicos, geopolíticos, medioambientales y económicos sin caer en el miedo que alimenta discursos extremistas.

Uno de los puntos clave en su discurso fue la necesidad de una regulación estricta y efectiva tanto de las redes sociales como de la inteligencia artificial. Ilustró la importancia de que las tecnológicas trabajen al servicio de la sociedad y no que sean las personas quienes se adapten a sus intereses. En este sentido, indicó que Europa ha marcado pautas claras, y pidió mayor firmeza y persistencia en la exigencia de normas que protejan a la ciudadanía.

El presidente catalán se definió como un creyente practicante cuyos valores espirituales influyen en sus decisiones, desacreditando la supuesta incompatibilidad entre su fe y el ejercicio de un cargo político bajo un partido socialista. Según explicó, el mensaje del Papa se conecta con la realidad catalana y ofrece una alternativa construida desde el diálogo y la cooperación más allá de las diferencias ideológicas y culturales.