Roberto Sánchez, candidato presidencial de izquierda que competirá contra Keiko Fujimori en la segunda vuelta de las elecciones en Perú, afirmó que su partido aceptará los resultados oficiales y pidió a su adversaria hacer lo mismo. En una conferencia de prensa, Sánchez enfatizó la importancia de transmitir un mensaje claro y sin dudas respecto al proceso electoral.

El aspirante explicó que Keiko Fujimori ha evitado manifestar explícitamente si respetará los resultados y recordó que la candidata mantiene la acusación de fraude en las elecciones presidenciales de 2021, cuando perdió frente a Pedro Castillo por una diferencia cercana a 44.000 votos. Sánchez advirtió que revivir esas denuncias puede generar inestabilidad en un momento crucial para la democracia peruana.

Para garantizar la transparencia, Sánchez convocó a los cerca de 90.000 observadores desplegados por su agrupación a que registren en las actas cualquier irregularidad durante la jornada electoral. También hizo un llamado a las autoridades electorales, la comunidad internacional y los organismos observadores como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE) para asegurar la fiscalización del proceso y reafirmar la voluntad ciudadana expresada en las urnas.

La primera vuelta electoral, celebrada en abril, estuvo marcada por problemas logísticos, especialmente en la distribución del material electoral en Lima. Estos contratiempos alimentaron denuncias de fraude por parte del excandidato ultraderechista Rafael López Aliaga, quien quedó muy cerca de pasar a la segunda ronda. López Aliaga denunció sin pruebas un supuesto «golpe de Estado electoral» que lo habría dejado fuera de la contienda final.