El conflicto entre Estados Unidos e Irán sufrió un nuevo golpe tras la confirmación de ataques militares estadounidenses contra objetivos iraníes. El presidente Donald Trump declaró que, pese al alto el fuego acordado, Irán atacó primero, por lo que su país respondió con fuerza.

Durante su intervención en un foro de la OTAN en Turquía, Trump aseguró que los ataques iraníes comenzaron durante el funeral de un líder iraní, momento en que Washington esperaba un cese de hostilidades. En respuesta, las fuerzas estadounidenses lanzaron contraataques que, según él, fueron contundentes.

El mandatario calificó a Irán como un «cáncer» que debe «extirparse» y expresó que considera que el cese el fuego ya no existe tras apenas tres semanas. A pesar de su fuerte rechazo, Trump mencionó que continuará hablando con sus negociadores, quienes desean mantener negociaciones.

Este episodio ocurre en medio de un alto el fuego pactado por 60 días, que comenzó a mediados de junio, pero que Trump afirmó que ha concluido a raíz de la escalada de violencia. El presidente cuestionó la rationalidad del gobierno iraní y justificó la dureza de la respuesta estadounidense ante lo que calificó como provocaciones constantes.