El presidente Donald Trump confirmó que el acuerdo definitivo para terminar el conflicto con Irán se firmará este domingo, abriendo así el Estrecho de Ormuz y garantizando la estabilidad en la región. Este pacto contempla, entre otros puntos, la colaboración para retirar el uranio enriquecido del territorio iraní, aunque los detalles logísticos continúan reservados.
A pesar del optimismo expresado por Trump, el gobierno iraní adoptó una postura más cautelosa. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Esmaeil Baghaei, manifestó que la firma no ocurrirá en la fecha anunciada y pidió prudencia ante la incertidumbre que persiste en las negociaciones. Según fuentes oficiales iraníes, las partes están cerca de un entendimiento, pero la vacilación de Estados Unidos dificulta la concreción inmediata del acuerdo.
La reapertura del Estrecho de Ormuz, vía clave para el tránsito del petróleo, es uno de los aspectos centrales que esperan los mercados energéticos internacionales, ya que permitiría normalizar el flujo de crudo bloqueado durante años de tensión geopolítica. Trump recalcó que, tras la firma, esta ruta marítima estará disponible para todas las naciones de manera inmediata.
Además, el presidente estadounidense destacó su intención de trabajar de manera cercana con Irán y todo Oriente Medio a largo plazo, mencionando que la entrega del uranio nuclear será en un momento posterior cuando las condiciones sean estables.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue de cerca las negociaciones. El primer ministro de Pakistán señaló que un acuerdo definitivo parece inminente, sugiriendo que la paz podría consolidarse en las próximas horas. Sin embargo, la Casa Blanca evitó brindar detalles a la prensa financiera, y Trump advirtió en su red social que considerará otras alternativas si el proceso no avanza con rapidez.
