El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió posponer un ataque militar contra Irán que estaba previsto para el martes, tras la solicitud de sus aliados en Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. A través de su red social Truth Social, Trump explicó que esta decisión responde al progreso de "negociaciones serias" que podrían resultar en un acuerdo favorable para limitar las capacidades nucleares iraníes.
Trump no había hecho pública con anterioridad la intención de llevar a cabo este ataque, que hubiera puesto fin al alto el fuego vigente desde abril entre Estados Unidos e Irán. En su mensaje, afirmó que dio instrucciones al secretario de Guerra y al jefe del Estado Mayor Conjunto para cancelar la operación militar programada, pero advirtió que las fuerzas armadas deben mantenerse listas para ejecutar un ataque a gran escala si no se llega a un acuerdo aceptable.
Desde el inicio del conflicto, que comenzó a finales de febrero con Estados Unidos e Israel en confrontación directa con Irán, las negociaciones para frenar el enriquecimiento de uranio por parte de la República Islámica han estado estancadas. La tensión se agrava por el bloqueo del Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el transporte energético mundial, que amenaza con desencadenar consecuencias económicas de gran alcance.
Rechazando las condiciones planteadas por la administración Trump, Irán presentó recientemente una contrapropuesta a través de mediadores paquistaníes. Aun así, el mandatario estadounidense repetidamente ha advertido que el tiempo para alcanzar un acuerdo se está agotando, tras anunciar que la ofensiva contra Irán podría reanudarse en cualquier momento.
