Valencia puso en funcionamiento una red de 39 refugios climáticos distribuidos en toda la ciudad para proteger a la población frente a las olas de calor. Esta iniciativa duplica la cantidad de espacios disponibles y garantiza que cada distrito tenga al menos un refugio accesible, asegurando un apoyo territorial más amplio.

Estos refugios ofrecen sombra, climatización, áreas de descanso y acceso a agua potable, pensados para reducir los riesgos asociados a las temperaturas extremas. Los espacios habilitados incluyen diversos equipamientos municipales, como centros culturales, museos, bibliotecas, y oficinas vinculadas a la sostenibilidad y al cambio climático, todos diseñados para recibir a la ciudadanía en momentos de estrés térmico.

La creación de esta red forma parte de la estrategia local de adaptación a episodios de calor intenso, cada vez más frecuentes y prolongados debido al cambio climático. El Ayuntamiento busca con esta medida mejorar el confort de los vecinos y proteger especialmente a los grupos más vulnerables.

Quienes deseen conocer la ubicación exacta, horarios y recomendaciones para utilizar estos refugios pueden consultar un mapa detallado en la página web de Valencia Sostenible. Esta plataforma ofrece información actualizada pensada para facilitar el acceso y uso eficiente de los espacios durante la temporada estival.

Además de los refugios climáticos, se impulsan medidas energéticas para hogares en situación de vulnerabilidad. Entre ellas, destaca la intención de mantener una bonificación del IVA en la factura eléctrica durante todo el verano para aliviar la carga económica de las familias más afectadas. Por otro lado, el Ayuntamiento ha instalado placas solares en las cubiertas de los cementerios municipales, con capacidad para generar energía suficiente como para abastecer a un centenar de hogares en riesgo, ayudando a reducir sus costes energéticos.

Este conjunto de acciones refleja un compromiso integral con la sostenibilidad y la protección social frente a los efectos del calentamiento global, sumando a la iniciativa comunitaria que ya produce energía renovable para abastecer barrios enteros como Castellar-L’Oliveral y El Forn d’Alcedo.