El Teatro del Generalife acogió una noche especial dedicada a Les Ballets Espagnols de ‘La Argentina’, dentro del Festival de Música y Danza de Granada, destacando obras que marcaron un antes y un después en la danza del primer tercio del siglo XX. Bajo la dirección artística y coreográfica de Antonio Najarro, el espectáculo recuperó tres piezas emblemáticas: Juerga, Triana y Sonatina, cada una con un enfoque escénico y musical que rememora distintas regiones y estados anímicos de España.

La velada inició con un prólogo musical, en guitarra, de la pieza "Andaluza" de Enrique Granados, a cargo de José Luis Montón, para luego sumergir al público en la primera obra, Juerga. Estrenada en París en 1929, Juerga recrea la bulliciosa atmósfera de una verbena madrileña nocturna, con personajes característicos como la violetera, el torero y los chulapos, complementada con la música grabada de la Sinfónica de Tenerife dirigida por Manuel Coves. Esta pieza evoca el espíritu festivo y castizo del Madrid de principios del siglo XX.

En contraste, Triana trasladó a los asistentes a un barrio soleado de Sevilla, a través de la coreografía basada en la suite Iberia de Isaac Albéniz. La obra explora una historia dramática de rivalidad y pasión entre sus protagonistas, mostrando una identidad andaluza profunda y vibrante plasmada en movimiento y música.

El punto culminante tras el intermedio fue Sonatina, que destaca por su inspiración en el poema de Rubén Darío “La princesa está triste…”. Esta pieza se caracterizó por su lirismo y tono vanguardista, interpretada en directo por Constanza Lechner (piano y cajón) y Sergio Menem (violonchelo). Sonatina representó el perfil más transgresor de La Argentina, reflejando su capacidad para innovar en la danza y la música de su época.

La dirección de escena corrió por cuenta de Carolina África y el vestuario fue diseñado especialmente por Yaiza Pinillos, reforzando la ambientación y el carácter de cada pieza. Así, el espectáculo no solo rindió homenaje a una figura clave de la danza española, sino que también ofreció un recorrido por tradiciones musicales regionales y expresiones artísticas que continúan vigentes.