El restaurante Massana de Girona destaca por mantener intactos sus principios tras casi cuarenta años de actividad y con una estrella Michelin que conserva desde 2007. Esta longevidad es poco común en el sector gastronómico y representa la primera de las tres buenas noticias que celebran. Su capacidad para resistir el paso del tiempo sin perder la esencia ni la proximidad con sus clientes lo convierte en un referente.
La segunda noticia es el relevo generacional ya garantizado. Pere Massana, quien hace muchos años fundó el restaurante, ha cedido la cocina a su hijo, también llamado Pere, un paso natural reconocido por el propio chef veterano, que destaca la importancia de confiar en la nueva generación y no obstaculizar el progreso. Mientras tanto, el fundador se ha desplazado a la sala, donde continúa siendo el mejor embajador del restaurante, asegurando así la continuidad del proyecto.
El restaurante mantiene una atmósfera familiar y cercana, con clientes habituales que visitan tanto para disfrutar de platos clásicos como para dejarse sorprender por el menú degustación. Pere Massana padre recuerda los inicios, cuando la cocina catalana era la única practicada en el local y la disponibilidad de productos km 0 era algo natural, una tendencia que ahora vuelve a valorarse en el entorno gastronómico.
Entre otras anécdotas, Massana explica que al principio ofrecían una amplia variedad de carnes a la brasa, un concepto que en aquella época no era reconocido con la excelencia que actualmente reciben muchos restaurantes. La ampliación del local en 1991 fue clave para preparar las bases que permitieron conseguir y mantener la estrella Michelin ante la evolución de la gastronomía hacia técnicas más modernas.
El restaurante sigue siendo un modelo de equilibrio entre innovación y tradición, con un equipo joven al mando que respeta el legado familiar y la dedicación personal que ha marcado la trayectoria del Massana. El reconocimiento externo y la fidelidad de sus clientes ratifican el valor de apostar por la calidad constante sin perder la cercanía humana que caracteriza a este emblemático establecimiento de Girona.
