La captura y exportación ilegal de hormigas cosechadoras africanas (Messor cephalotes) ha emergido como una nueva forma de expolio ecológico con consecuencias preocupantes para los ecosistemas. Estas hormigas, valoradas entre coleccionistas internacionales por hasta 200 euros la reina, son extraídas en grandes cantidades de sus nidos, afectando no solo a la especie sino también al equilibrio ambiental donde habitan.
Un especialista keniano en entomología reveló que cada nido de esta hormiga, reconocida por su tamaño y voracidad, posee una única reina que puede vivir varias décadas, fundando y sosteniendo la colonia. La extracción masiva de estas reinas, muchas de las cuales son introducidas en tubos de ensayo para su transporte, genera un impacto irreversible en las poblaciones naturales.
El tráfico fue expuesto tras la detención de dos menores belgas que portaban miles de reinas, acusados de biopiratería. Desde entonces, los casos se han multiplicado y las sanciones se han endurecido, con una reciente condena de prisión a un ciudadano chino por intentar comercializar dos mil hormigas. Las autoridades advierten que esta tendencia refleja un cambio en la caza furtiva tradicional, enfocándose en insectos, reptiles y plantas poco comunes en lugar de marfil o pieles.
Este comercio ilícito se ha extendido gracias a plataformas web europeas y contactos directos, donde las reinas se venden con facilidad pese a estar oficialmente «no disponibles». Un coleccionista francés que adquirió un kit con una reina y varias obreras destacó que, a pesar de la fascinción que generan, las dificultades para criar a estas hormigas llevaron a que terminara regalándolas.
Originarias desde el Mediterráneo hasta el Cabo Africano, estas hormigas desempeñan funciones ecológicas clave. Su trabajo colaborativo incluye la recolección y corte de hierbas para sus larvas, la dispersión de semillas, el aireamiento del suelo y la contribución a la fertilidad del ambiente. Las colonias pueden demorar décadas en producir nuevas reinas, lo que agrava la vulnerabilidad frente a la extracción intensiva.
