Girona se prepara para una nueva edición de Temps de Flors, un evento que ha evolucionado de un pequeño concurso local a una de las mayores expresiones internacionales de arte floral. Durante más de una semana, la ciudad exhibirá cientos de proyectos artísticos que llenarán sus calles y monumentos de colores y aromas.
Este año, el festival presenta importantes novedades que celebran efemérides culturales nacionales. En honor al Año Gaudí y el 150º aniversario del nacimiento de Pau Casals, se instalarán obras monumentales en las escaleras de la Catedral y en el Jardín de la Paz, rindiendo homenaje a estas figuras emblemáticas.
Otra novedad destacada es la decoración simultánea de los cuatro puentes que cruzan el río Onyar —Peixateries Velles, Sant Agustí, d’en Gómez y Sant Feliu— un espectáculo visual que no se repetía desde hace años, generando un paisaje postal único. Además, el festival extiende su terreno al barrio de Pont Major, donde se desarrollarán tres proyectos florales, incluyendo un innovador “refugio climático” fabricado con fibras naturales.
Temps de Flors tiene una historia que comienza en 1954, cuando un grupo de jóvenes organizó un concurso floral en el Salón de Descanso del Ayuntamiento. La iniciativa cobró tal popularidad que se trasladó a espacios más amplios, como Sant Pere de Galligants y finalmente a patios y jardines privados del Barri Vell, espacios habitualmente cerrados al público. Así, la ciudad se convirtió en el epicentro de la primavera en Cataluña.
El evento no se limita a lo visual. Durante la exposición, también se celebra el festival Girona A Cappella, que aporta la banda sonora ideal para recorrer los patios adornados. Entre las anécdotas más llamativas sobresale el estreno de una nueva intervención floral en los Banys Àrabs, que vuelve a manos de la asociación organizadora con un enfoque más artístico. Asimismo, sobresale la histórica anécdota de un activista que arrojó un plato de nata al entonces alcalde durante la inauguración del año 2000.
Los espacios florales estarán abiertos diariamente de 10:00 a 21:00 horas. Para quienes deseen evitar las aglomeraciones, se recomienda visitar entre semana y a horas menos concurridas, optimizando así la experiencia en este museo efímero que convierte a Girona en un punto de encuentro de patrimonio, naturaleza y cultura.
