Guadramiro vivió una intensa jornada de celebración dedicada a San Cristóbal, donde la tradición y la comunidad fueron protagonistas. La tarde comenzó con la esperada bendición de vehículos frente a la ermita, en la que numerosos conductores pasaron sus coches para recibir la protección del santo, acompañada de una cinta bendecida entregada por el mayordomo.

La misa solemne, oficiada por el párroco José Antonio Andújar en la ermita de la Virgen del Árbol, congregó a un templo lleno de fieles que participaron activamente en los actos religiosos. Este evento estuvo presidido por el joven mayordomo Jorge Borrego Chico, quien destacó por su emotiva dedicación, recordando especialmente a su abuelo Juan Borrego, una figura muy querida en la cofradía.

Tras la ceremonia, la plaza principal se convirtió en el centro de la festividad gracias a la actuación folclórica del grupo Raza Charra, que interpretó jotas y charradas acompañadas por la gaita y el tamboril. Este recital musical dio paso a un convite popular ofrecido por el Ayuntamiento, donde los asistentes compartieron sangría fresca y disfrutaron del ambiente bajo el intenso sol del mediodía.

La programación continuó con un desfile de disfraces que recorrió las calles, animado por la charanga Helmántica, llenando de color y alegría el municipio. Por la noche, la orquesta Kronos se encargó de cerrar la jornada con una verbena multitudinaria en la Plaza Mayor, que mantuvo el espíritu festivo hasta bien entrada la madrugada.

Este calendario de actividades mantiene viva la devoción a San Cristóbal y fortalece la convivencia en Guadramiro, combinando la solemnidad de los actos religiosos con la diversión popular que caracteriza a sus fiestas.