La parroquia de Gres acogió un encuentro que profundizó en las raíces y el legado del escritor Xosé Neira Vilas y de su esposa Anisia Miranda, reforzando la conexión con su entorno natal. Cerca de la emblemática Casa do Romano, donde nació Neira Vilas junto a algunos de sus hermanos, un grupo de casi cincuenta personas recorrió espacios claves que formaron parte de la infancia y juventud del autor.

La actividad, organizada por el colectivo Garatuzas de Piloño, permitió conocer detalles poco divulgados, como que antes de emigrar Neira Vilas y sus amigos ensayaban versiones teatrales y que él trabajó como contable y encargado de medir la madera en un serradoiro local. Estas historias fueron narradas por la docente Mariluz Barreiro, íntima conocedora de la vida cotidiana del matrimonio y vinculada familiarmente a ellos.

El recorrido concluyó en las Insuas de Gres, donde se celebró una comida compartida acompañada por la actuación de músicos de la Unión Musical Ponteledesma. Esta iniciativa forma parte de un proyecto impulsado por Garatuzas de Piloño para difundir el trabajo literario y el fuerte lazo de Neira Vilas y Miranda con sus vecinos a lo largo de los próximos meses.

Por otra parte, la Biblioteca de la Fundación Xosé Neira Vilas, ubicada en la Casa do Romano y siempre accesible para los niños del entorno, fue escenario de una notable actividad vespertina. Se entregó el Premio Anisia Miranda de Teatro para la Infancia a Raquel Castro Martínez por su obra ‘Perdendo o norte’, en un acto que también contó con la presentación del libro ganador de la convocatoria anterior, ‘Os dedos e o monstro’, de Francisco Antonio Vidal.

El evento tuvo como cierre la actuación del grupo Luceiro, perteneciente a la Asociación Cultural Mestre Gacio, que sumó al programa un elemento artístico vinculado al teatro infantil, reflejando así la importancia que la Fundación y la comunidad conceden al fomento cultural y literario en todas las generaciones.