La edición reciente del Festival de Música y Danza en Granada recuperó la tradición de proyectar cine mudo acompañado por música en vivo, esta vez en torno al mito de Fausto. La Joven Orquesta Nacional de España (JONDE) ofreció un programa extenso que combinó la interpretación de la Sinfonía Fausto en tres retratos de carácter, S. 108, de Franz Liszt, con la proyección de la película Rapsodia Satánica (Nino Oxilia, 1917), cuya banda sonora fue compuesta especialmente por Pietro Mascagni.
El concierto contó con la presencia del tenor Alejandro del Ángel y el coro masculino de la Orquesta Ciudad de Granada, dirigido por Héctor Eliel Márquez. La dirección musical de la orquesta se dividió entre Donato Renzetti, responsable de la obra de Liszt, y Timothy Brock, que condujo en torno a la partitura de Mascagni para la película. Brock repitió así su labor del año anterior, cuando ya condujo la JONDE en un programa similar que mezclaba música y cine mudo.
La Sinfonía Fausto de Liszt comenzó con gran tensión dramática, acentuada por una fina ejecución de las violas en piano que crearon un ambiente de suspense. La calidad técnica de la JONDE destacó especialmente en secciones de cuerda y viento, mostrando el entusiasmo característico de las orquestas jóvenes. Sin embargo, la interpretación presentó un enfoque más detallista que narrativo, lo que dificultó el desarrollo fluido del discurso musical en esta pieza larga y rapsódica.
Dentro del segundo movimiento, si bien se apreciaron momentos de belleza lírica, como el tema de Gretchen en las cuerdas solistas y las trompas en la parte sombría, el conjunto mostró cierta falta de emoción profunda que refuerce el impacto dramático general.
La propuesta del festival recupera una forma artística que entrelaza música clásica y cine mudo, ofreciendo una experiencia inmersiva que exige altos registros técnicos y expresivos de los intérpretes. La JONDE demostró hoy ser una formación sólida y entusiasta, capaz de impulsar este tipo de iniciativas.
