Norwegian dio un paso decisivo al adquirir Nordic Leisure Travel Group (NLTG), una operación valorada en aproximadamente 730 millones de euros que consolida una estrategia creciente en Europa: integrar aerolíneas con turoperadores para ofrecer paquetes turísticos completos. Este modelo busca sumar a la venta del vuelo servicios como alojamiento, traslados, seguros y excursiones, ampliando el negocio más allá del billete aéreo tradicional.

La adquisición incluye marcas consolidadas como Ving, Spies, Tjäreborg y Globetrotter, junto con Sunclass Airlines y una cadena de hoteles conceptuales ubicados en destinos turísticos internacionales. Norwegian prevé que el grupo combinado atenderá a unos 30 millones de clientes anuales y operará una flota de cerca de 160 aviones. Esta integración ofrece ventajas estratégicas: mayor control sobre la experiencia del cliente, mejor planificación de capacidad y menor dependencia de la venta aislada de vuelos, un segmento cada vez más competitivo.

En paralelo, el Reino Unido se ha transformado en el laboratorio europeo de esta tendencia. Jet2holidays y easyJet Holidays han impulsado la venta de paquetes turísticos protegidos bajo el sistema ATOL, que garantiza la seguridad de los viajes combinados con vuelo. Jet2holidays lidera el mercado con más de 7 millones de plazas autorizadas, seguido por easyJet Holidays como cuarto operador con 3,45 millones. Estos datos muestran el fuerte crecimiento y la creciente importancia de las aerolíneas con negocio vacacional propio, con easyJet Holidays creciendo más de un 300% desde 2020.

En Alemania, Condor impulsa una nueva etapa con Condor Holidays, mientras que en España compañías como Vueling han relanzado su oferta de paquetes turísticos mediante su alianza con Ávoris. Además, IAG trabaja en la venta de paquetes vacacionales para España e Irlanda conectados a su programa de fidelización, IAG Loyalty. Estos movimientos reflejan un interés común en incrementar los ingresos generados por cada cliente y en fortalecer la comunicación directa con el consumidor final.

Ofrecer paquetes turísticos completos permite a las aerolíneas controlar diversos aspectos del viaje, mejorar la previsión de demanda y ofrecer un producto más competitivo y atractivo. Así, el negocio deja de depender exclusivamente del vuelo para incorporar servicios que el turista demanda en una experiencia integral, una estrategia que refleja un cambio estructural en el sector turístico europeo.