El cierre de la temporada de la Agrupación Deportiva Ceuta fue una verdadera fiesta para sus seguidores, que se congregaron en el estadio Alfonso Murube a pesar de las altas temperaturas. Entre ellos destacó Luhay Hamido, presidente del club, quien protagonizó un gesto poco común: se sumó al fondo sur para animar a la hinchada junto a los aficionados, saltando y cantando como uno más.

Esta actitud de Hamido, captada en varios vídeos que rápidamente se difundieron en redes sociales, muestra una conexión diferente entre la dirigencia y la base de seguidores. En un momento donde la rigidez institucional y la distancia suelen predominar en el fútbol moderno, el máximo mandatario de la AD Ceuta rompió el molde, mostrando una cercanía que ha sido valorada como un signo de autenticidad y pasión local.

La AD Ceuta vivió una temporada más que positiva, con un juego atractivo y resultados que devuelven al club a la estabilidad y el buen ánimo. La presencia del presidente en la grada simboliza esa alegría compartida, la comunión entre dirigentes, jugadores y aficionados. Mientras que en muchas ligas presidentes buscan proyectar distanciamiento o utilizar los clubes con fines políticos o comerciales, en Ceuta se mantiene una esencia más auténtica. El fútbol continúa siendo un espacio para los seguidores y para celebrar la pasión por el equipo y la ciudad.