La aparición de un caso de tuberculosis bovina en un rebaño del Pallars Sobirà provocó el sacrificio obligatorio de más de 200 animales en dos explotaciones familiares, lo que desató el descontento entre ganaderos de la comarca. Las normativas vigentes exigen el vaciado sanitario total cuando se confirma esta enfermedad, por lo que Pilar Hervàs y Ramon Vidal, de Soriguera, perdieron en un solo día todo su ganado, que incluía vacas adultas y terneros de apenas un mes.

Este golpe representa una pérdida significativa tanto económica como emocional para la familia. Los ganaderos describen el impacto como devastador, ya que los animales estaban en buen estado de salud y habían sido criados desde pequeños, incluso compartiendo momentos cotideanos con la familia. El sacrificio generó un sentimiento generalizado de impotencia que se extendió a toda la comunidad ganadera del Pirineo.

Desde temprano, numerosos productores rurales acompañaron a la familia para mostrar solidaridad durante el traslado de los animales hacia el matadero. La jornada fue una muestra de unidad frente a una situación que consideran injusta y que podría afectar a cualquier explotación en el futuro.

La protesta se trasladó al mediodía frente a la oficina comarcal de Agricultura en Sort, donde casi un centenar de ganaderos del Pallars Sobirà y otras comarcas pirenaicas expresaron su rechazo a los buidajes sanitarios obligatorios tras un solo caso positivo. Entre las acciones de protesta se incluyó la colocación de pancartas y la exhibición de collares y esquilas de los animales sacrificados, simbolizando la pérdida colectiva del sector.

En un ambiente cargado de silencio y emotividad contenida, los participantes leyeron un breve manifiesto que calificó la medida como un «entierro» para el sector ganadero. Exigieron que las valles del Pirineo sean declaradas zona de emergencia sanitaria y solicitaron la implementación de medidas urgentes que detengan la propagación del contagio y eviten futuros sacrificios masivos. También reclamaron que los buidajes realizados en Tornafort y Puigforniu sean los últimos obligatorios.

Uno de los temas centrales en el debate es la posible implicación de la fauna salvaje en la enfermedad. Los ganaderos señalan la falta de control sobre especies cinegéticas, principalmente jabalíes, como un vector que escapa a las regulaciones actuales y representa un riesgo constante para el ganado doméstico. La percepción generalizada es que las normativas priorizan la protección de la fauna salvaje por encima de la seguridad del ganado.

  • El sacrificio abarcó vacas adultas y terneros muy jóvenes, afectando la continuidad productiva.
  • Los ganaderos acompañaron a la familia durante el traslado hacia el matadero en señal de apoyo.
  • Se realizó una concentración en Sort con casi un centenar de personas, incluyendo la exhibición de símbolos de los animales fallecidos.
  • Los manifestantes exigieron declarar el Pirineo como zona de emergencia sanitaria.
  • Reclamaron medidas urgentes para prevenir la propagación y evitar futuros sacrificios masivos.