Después de lograr su primer título de Grand Slam en Roland Garros, la rusa Mirra Andreeva enfrentó el difícil desafío de adaptarse rápidamente a la superficie de césped de Wimbledon. Su transición resultó complicada y terminó fuera del torneo en la segunda ronda ante Barbora Krejcikova, exganadora de Wimbledon y Roland Garros.

Andreeva, de 19 años, apenas pudo recuperarse tras la batalla emocional en París y participó en el WTA de Bad Homburg para preparar el césped, perdiendo contra su compatriota Ekaterina Alexandrova. Acompañada de la entrenadora española Conchita Martínez, campeona de Wimbledon en 1994, la joven rusa logró superar la primera ronda, pero sucumbió ante Krejcikova en un partido que duró casi tres horas.

El choque fue muy parejo y dramático. La checa, número 38 del ranking y campeona de Wimbledon en 2024, remontó un primer set adverso y se impuso en tres sets con marcadores 4-6, 7-5 y 6-4. En el tercer parcial, Krejcikova dominaba 5-2 y sacaba para cerrar el partido, pero vivió intensos momentos de tensión al desperdiciar siete puntos de partido, incluyendo un inicio desde 40-0 que llevó el juego a igualdad tras una doble falta.

Andreeva tuvo una última oportunidad para alcanzar el empate, pero falló la pelota que le habría dado el 5-5. Finalmente, en el octavo punto de partido, Krejcikova logró una victoria gracias a un golpe que dio en la cinta y forzó el error definitivo de la rusa. La reacción de Andreeva fue de evidente frustración, lanzando su raqueta al suelo antes de cruzar saludos en la red.

Este resultado representa una revancha para Krejcikova, quien en 2023 debió retirarse ante Andreeva por una lesión en Wimbledon. La checa ahora enfrentará en la tercera ronda a la joven Nikola Bartunkova, de 20 años, lo que mantiene vivo el interés en el torneo entre talentos emergentes y experimentados.