Andalucía enfrenta una ola de calor que llevará el termómetro a superar los 40 grados, con avisos naranjas concentrados en zonas del interior y numerosas comarcas en alerta amarilla. Estas condiciones extremas suponen un riesgo directo para la salud, especialmente para los niños, personas mayores y enfermos crónicos.
La Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha detallado las franjas horarias de mayor peligro, que se extienden desde primeras horas de la tarde hasta la noche, cuando las temperaturas alcanzan su punto máximo. Áreas como la Campiña cordobesa y las comarcas jienenses del Valle del Guadalquivir, Morena y Condado se mantienen bajo alerta naranja, mientras que territorios como la comarca de Cazorla y Segura también integran esta clasificación en prolongación desde el domingo.
El resto de las provincias andaluzas, aunque con alertas amarillas, no están exentas de riesgos. Localidades en la Campiña sevillana, Sierra y Pedroches, Subbética cordobesa y la Cuenca del Genil en Granada experimentarán temperaturas cercanas a los 39 grados. Situaciones similares se prevén en la capital y Montes de Jaén, el Poniente almeriense y Almería capital en el último día del fin de semana.
Ante el calor extremo, la hidratación adecuada se vuelve clave para la prevención de golpes de calor. Los expertos recomiendan beber agua de manera continua, aproximadamente cada dos horas, incluso si no se siente sed. Esta última aparece cuando el cuerpo ya está en estado de deshidratación, por lo que confiar únicamente en ella puede ser peligroso.
Las recomendaciones para proteger la salud incluyen limitar la exposición directa al sol, especialmente entre las horas de mayor intensidad calórica. Usar ropa ligera, de colores claros y mantener los espacios ventilados o con aire acondicionado también contribuye a reducir el impacto del calor. Además, es fundamental evitar la actividad física intensa en las horas de máximo calor para minimizar riesgos cardiovasculares y neurológicos.
Los colectivos más vulnerables deben ser objeto de especial vigilancia. Niños, ancianos y personas con enfermedades crónicas pueden sufrir complicaciones graves ante la exposición prolongada a estas temperaturas. Por ello, se aconseja prestarles atención constante y aplicar medidas de protección adaptadas a sus necesidades.
Finalmente, la EMA insiste en la importancia de mantenerse informado a través de los canales oficiales para seguir la evolución de los avisos meteorológicos y actuar con prudencia durante toda la duración de esta ola de calor, que se extiende durante el fin de semana.
