Phonopolis destaca como una de las creaciones más originales y conmovedoras en el género de las aventuras point-and-click, desarrollada por un trío de debutantes tras casi doce años de trabajo meticuloso. Esta propuesta artesanal ofrece una experiencia que va más allá de su estética, con un trasfondo político y filosófico que recuerda directamente a la novela «1984» de George Orwell.
La trama se centra en una ciudad totalitaria donde un Líder controla a la población mediante megáfonos y una red de amplificadores, eliminando cualquier forma de individualidad. Cuando Felix, un barrendero de la clase más baja, encuentra unos antiguos auriculares que lo aíslan del dominio sonoro del régimen, despierta la capacidad de pensar libremente y desencadena una breve pero intensa rebelión con la ayuda de tres ancianos que conservan la memoria del pasado libre.
El juego aborda temas como la corrupción del poder y la necesidad fundamental de libertad con un tono que equilibra el humor absurdo y la ternura, desarmando al jugador mientras lo invita a reflexionar. Esta profundidad narrativa se complementa con un apartado visual excepcional: todos los elementos del videojuego están hechos a partir de cartón real, pintado a mano con óleos y tizas, escaneado y convertido en modelos tridimensionales con perspectiva isométrica, una técnica inédita para Amanita Design.
Phonopolis utiliza animación stop-motion a baja velocidad para emular un diorama en movimiento, donde son visibles las imperfecciones del cartón corrugado, las grietas en la pintura y los detalles más mínimos. El color cumple una función narrativa, reflejando la división social: los barrios marginales se presentan en tonos apagados y grises, mientras que las zonas privilegiadas y el palacio del Líder muestran una paleta distinta, reforzando la crítica al sistema de castas.
Este proyecto representa un regreso al género que definió a Amanita Design, pero desde una perspectiva renovada y con un equipo joven que ha logrado sintetizar una obra madura, tanto en su planteamiento como en su ejecución. Phonopolis no solo es una aventura gráfica visualmente fascinante, sino también una reflexión sobre la manipulación y la resistencia humana ante el control totalitario.
