En un local de Badajoz, miembros vinculados a una red conocida como la cloaca del PSOE se habrían reunido para diseñar un plan de seguimiento y desgaste contra la jueza Beatriz Biedma, encargada de instruir el caso judicial relacionado con David Sánchez, hermano del presidente Pedro Sánchez.
Según el periodista Alejandro Entrambasaguas, que cubre de cerca este proceso, dichas personas viajaron desde Ferraz, sede del PSOE en Madrid, hasta la capital pacense para coordinar y ejecutar este operativo. El punto neurálgico de estas reuniones fue la cafetería La Marina, considerada un lugar estratégico donde se planificaron las acciones contra la magistrada que investiga presuntas irregularidades en la Diputación de Badajoz.
En este mismo establecimiento, David Sánchez solía frecuentar, desayunando con normalidad un café y media tostada, un detalle que refleja el contraste entre su presencia cotidiana y el trasfondo político y judicial que rodea al caso.
Los supuestos conspiradores mantuvieron también encuentros con un funcionario de la Diputación, a quien entregaron documentación relacionada con la jueza y sus familiares para intentar profundizar en su vida personal y profesional. Aunque no hallaron información comprometida, el objetivo declarado era desprestigiarla, afectando su honra y procurando frenar el avance de la causa judicial que sigue en marcha.
El seguimiento y la estrategia de desgaste pretendían, en definitiva, paralizar el caso del supuesto enchufe de David Sánchez en la Diputación de Badajoz, vigente en la justicia local y bajo la mirada atenta de los medios y la opinión pública.
