La química entre Dean y Allie, personajes centrales de la serie juvenil Off Campus, cautivó rápidamente a la audiencia. Sin embargo, fuera de las cámaras, la relación entre Stephen Kalyn y Mika Abdalla, quienes interpretan a estos personajes, comenzó con ciertas tensiones y malentendidos que dificultaron su vínculo al comienzo del rodaje.

Mika Abdalla explicó que, aunque en el casting sintió una conexión inmediata con Kalyn, al reencontrarse durante la filmación en Vancouver, la empatía entre ambos no se dio de inmediato. Esta distancia inicial complicó sus primeros días juntos en set, retrasando la naturalidad que luego caracterizó su trabajo conjunto.

Ambos actores enfrentaron desafíos personales en distintas escenas que no siempre estuvieron relacionadas con la intimidad. Stephen Kalyn, conocido por su físico trabajado, admitió que sentirse expuesto al tener que grabar con poca ropa le generó incomodidad durante las primeras semanas. Sin embargo, con el tiempo pudo superar ese nerviosismo y afirmó sentirse preparado para afrontar cualquier reto artístico tras esta experiencia.

Por su parte, Mika Abdalla encontró especialmente complicado rodar una escena de karaoke en la que su personaje, bajo la influencia del alcohol, canta una canción. La actriz confesó que su nerviosismo no residía en la actuación en sí, sino en la vulnerabilidad que sentía al cantar frente a sus compañeros, dado que ella es muy distinta a la energética Allie, lo que implicó un esfuerzo actoral constante para encarnar el papel.

Off Campus es una producción de Prime Video que ha ganado popularidad entre jóvenes seguidores, combinando elementos románticos con desafíos universitarios. La primera temporada centró su narrativa en Hannah y Garrett, pero la historia de Dean y Allie promete captar la atención en próximos episodios. La sinceridad de Kalyn y Abdalla sobre sus experiencias detrás de escena aporta una nueva dimensión a la percepción de la serie y del proceso creativo que implica construir personajes con tanta intensidad.