En pleno Barri Vell de Girona, Roger Nasr ha recreado un pequeño rincón de la gastronomía libanesa a través de su panadería y cocina rápida, con base en el «pan nómada», una receta ancestral que elabora con masa madre, harina local, sal marina sin refinar y agua de fuente. Este pan es el eje central de sus especialidades, que ofrece para llevar o para consumir en barra, debido al reducido tamaño del local.

Originario de Beirut, Roger fue antes panadero en su ciudad natal y en Barcelona antes de establecerse en Girona. Su propuesta se fundamenta en el respeto por la tradición y el uso exclusivo de productos de calidad procedentes de la propia región catalana, buscando siempre ingredientes ecológicos y cercanos.

El menú destaca platos como el falafel, horneado y hecho con garbanzos de Artesa de Segre remojados en agua volcánica de la Garrotxa. El hummus también mantiene la fórmula original, preparado con aceite de Siurana y adornado con cebolla y tomate. Las verduras que utiliza son ecológicas y las obtiene de Organic Empordà, un proveedor con parada en el Mercat del Lleó de Girona. La carne, por su parte, proviene de terneras de las praderas del Pirineo y la sirve en pan nómada, a la manera tradicional libanesa.

Para los postres, Nasr propone opciones típicas como el baclava de pistachos y el knefeh, un dulce elaborado con queso fundido, pan de sémola, sésamo y almíbar de azúcar de coco. En todo momento, mantiene la esencia de la cocina libanesa sin adaptarla, pero empleando los mejores productos disponibles localmente.

Además de su enfoque culinario, el modelo de gestión de su negocio es colaborativo. Cuenta con tres jóvenes trabajadoras de Girona que dominan la técnica del pan nómada y la preparación de los platos, contribuyendo a que el establecimiento funcione con decisiones tomadas en equipo, un aspecto que Roger destaca y valora profundamente.