Para quienes viajan con sus mascotas por Europa, la Unión Europea estableció nuevas reglas que buscan facilitar el traslado y asegurar la salud y el bienestar de perros y gatos. Desde finales de abril, es obligatorio contar con un pasaporte sanitario europeo que incluya la identificación mediante microchip y las vacunas, especialmente la de la rabia, que debe haberse administrado al menos 21 días antes de cruzar cualquier frontera.
El microchip adquiere un papel aún más relevante, ya que desde enero de 2028 todos los dispositivos deberán incluir un código que identifique el país de origen del animal. Esta medida facilitará la trazabilidad y combatirá el tráfico ilegal de mascotas, permitiendo a las autoridades verificar rápidamente el origen del animal mediante un escaneo.
Además, no se permitirá viajar con cachorros menores de 12 semanas, dado que todavía no cuentan con la protección sanitaria mínima requerida. Estas disposiciones unifican criterios en todos los Estados miembros para evitar disparidades nacionales que puedan generar confusión o permitir prácticas irregulares.
En materia de comercio electrónico, los portales que anuncien mascotas deberán verificar la identidad de los vendedores, con el fin de impedir la proliferación de criaderos ilegales o condiciones inapropiadas para los animales. Esta regulación aumenta la transparencia y protege tanto a los compradores como a los animales.
Las nuevas normas también imponen estándares más estrictos de bienestar en tiendas y refugios. Los animales deben disponer de acceso a luz natural por al menos ocho horas diarias y queda prohibido el uso rutinario de jaulas. Asimismo, la cría de razas con características físicas extremas que puedan perjudicar la salud de los animales está limitada, priorizando su bienestar sobre el comercio.
