Alex Saab, conocido como el principal testaferro de Nicolás Maduro, fue trasladado a Miami por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) para responder ante la justicia estadounidense por cargos de lavado de dinero y corrupción. Saab enfrenta acusaciones relacionadas con su papel clave en la red de evasión de sanciones internacionales impuestas contra Venezuela.

Durante años, Saab se consolidó como un operador fundamental dentro del chavismo, amasando fortuna a costa del Estado venezolano a través de múltiples actos de corrupción. Incluso llegó a ocupar un puesto destacado en el gabinete de Maduro como ministro antes de su caída en desgracia tras el arresto del dictador. Su vínculo cercano con el poder se reforzó a partir de su regreso a Caracas en 2023, cuando se convirtió en figura pública del régimen.

La situación de Saab comenzó a cambiar radicalmente cuando fue detenido y trasladado a la prisión del Helicoide por fuerzas combinadas de inteligencia venezolana y estadounidense. Perdió la protección diplomática que le otorgó Maduro para evitar su extradición. Su esposa, la modelo italiana Camilla Fabri, formó parte del esfuerzo internacional para exigir su liberación, incluso participando en negociaciones con representantes del exgobierno.

Asimismo, el viraje en la lealtad política de los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, una vez cercanos a Saab, se evidenció con la eliminación pública de sus elogios hacia él, en medio de un giro interno dentro del madurismo. Tras la captura de Maduro, Saab fue destituido y desplazado por facciones que buscan redefinir los poderes dentro del régimen.

El traslado de Saab a Miami marca el inicio de una nueva etapa judicial en Estados Unidos, donde no podrá contar con algunos de sus abogados más conocidos y cercanos, entre ellos figuras políticas de Colombia y España. Su defensa enfrentará un proceso que revisará la supuesta participación de Saab en la financiación ilícita y la corrupción vinculada al entorno madurista.